jueves, 30 de abril de 2009

Libro Recomendado


LA PESTE, Albert Camus


En estos tiempo de paranoia y hasta cierto punto pánico, en quiero hacer recomendación de un texto que para muchos es un clásico, me refiero a LA PESTE, de Albert Camus.

La historia toca puntos interesantes como lo son, el desasosiego de sociedades que debido a la desinformación cometen decisiones erroneas; también se señala con una acertada e interesante narrativa como el fatalismo de una población puede ser una enfermedad mas temida aún que un padecimiento como lo es la temida Peste.

La angustia, es presentada como una emoción propia del ser humano y que lo acerca con mucho a una visión fatalista de su propia existencia. De hecho, es tan interesante la forma en que el autor presenta los acontecimientos, que no es extraño sentir la sensación de ansiedad y desaliento ante lo inevitable.

Buen libro que me hace a su vez efectuar la siguiente reflexión: Cuando se quiere ocultar algo por parte de un gobierno, hay dos formas efectivas, la primera es ocultar información; la segunda en cambio, es dar demasiada información.

domingo, 26 de abril de 2009

DE OPINIÓN

En esta ocasión vuelvo a cargar contra esa institución llamada INSTITUTO FEDERAL ELECTORAL. Tal organo "ciudadano", que proporciona una enorme cantidad de recursos economicos a unos cuantos consejeros que según ellos defienden nuestra democracia y voto (pero a costa de nuestro dinero, con nuestros impuestos).
Nuestra democracia es quizá la más cara del mundo; pero nuestro (por que afirman que es nuestro) IFE, se empeña en mostrar en sus reiterados (y exagerados) anuncios publicitarios que su misión es noble, ciudadanamente honrada y totalmente necesaria para que "nuestra democracia crezca" y "así crecemos todos".
Mi pregunta es muy sencilla: ¿Qué pasa cuando más allá del poder político de partidos y personajes, se encuentran intereses económicos de grandes familias y apellidos? No es posible pensar que exclusivamente los partidos políticos sean los únicos compradores de votos; debemos recordar que desde hace unos lustros, ciertos empresarios suelen ponerse por encima de las instituciones políticas y actores electorales. Los empresarios y sus medios económicos pueden borrar la oposición de simple ciudanos. Para muestra un botón: Si un ciudadano común y corriente no tramita el permiso correspondiente para modificar su casa recibirá una cuantiosa multa; pero si el caso es que un consorcio empresarial desea construir un fraccionamiento residencial, suelen iniciar la construcción de condominios aún sin contar con los permisos correspondientes escudandose en "la creación de empleos".
Me surgen otras preguntas: ¿Cuando se cumpla el cabal fortalecimiento de la democracia, los consejeros ciudadanos del IFE cuyo sueldo excede con mucho los $45,000.00, dejarán sus jugosos cargos? ¿Reducirán sus ostentosos sueldos que superan con mucho lo que gana la inmensa mayoría de la población? Sé que salpicare con fuego amigo; pero lo anterior sin contar con lo que puede ganar un secretario partícular de un Consejero Ciudadano que en promedio pueden superar los $30,000.00 aproximadamente.
Amo la democracia; sin embargo debo recordar que democracia NO es necesariamente alternancia en el poder (y menos aún equidad de género), es el mejoramiento constante de la calidad de vida del pueblo y al menos la consecución de algo llamado BIEN PÚBLICO TEMPORAL; sin embargo, eso dificilmente es compatible con la visión de grandes empresas y notables empresarios, que suelen tener mucho mas de lo que necesitan para vivir y cuya voracidad crece a medida que decrece el bienestar de la generalidad.
Para terminar, recordare las palabras del filosofo popular "Clavillazo" el cual dijó en unos de sus papeles mas recordados: NO HAY QUE ACABAR CON LOS RICOS, SI ACABAR CON LOS POBRES, esto quiere decir que cuando se acaben las diferencias económicas (y con ello de poder, cosa que hace estremecer a muchos que padecen la enfermedad de la avaricia) habrá verdadero bienestar para todo México.

lunes, 13 de abril de 2009

Libro Recomendado: QUO VADIS?


Muy a tono con la Semana Mayor que recientemente ha culminado, quiero recomendar un libro que probablemente sea difícil de conseguir en nuestros días; pero no por ello deja de ser una lectura casi imprescindible desde mi punto de vista.

QUO VADIS? de Henryk Sienkiewicz, es una novela bastante buena, cuya fama ha sido opacada por la película de los años 50's del mismo nombre y basada en el libro. Aunque admito que la película es buena, el libro supera (como casi siempre) al filme.

La descripción del la Roma de la época Imperial (en tiempos de Nerón), los personajes tan disimbolos, pasajes sobre los origenes del cristianismo, gladiadores y toda una trama muy especial hacen de esta obra una verdadera joya para los que gustamos de temas relacionados con Roma, el Cristianismo y el Latín. Vale la pena tomarse una buena taza de café leyendola y quizá ayudar a que se cobre fama otra vez.

viernes, 10 de abril de 2009

Los Impuestos, la literatura y otras cuestiones

"En este mundo no hay nada cierto, excepto la muerte y los impuestos."Benjamin Franklin


Recientemente, se ha puesto de moda el hablar de impuestos y de las instituciones que en nuestro país tienen como misión la recaudación. Independientemente de la denominación, el programa fiscal que de que se trate o si nos encontráramos hablando de impuestos estatales o federales, el presente artículo no versa en modo alguno sobre la legalidad de los impuestos. Hago la presente aclaración para evitar disgustos a quienes de alguna manera u otra trabajan en la recaudación de impuestos.

En la literatura, que es una disciplina que nos permite conocer formas de pensamiento, ideas emociones y sentimientos, encontramos no pocas referencias a los impuestos y los individuos que desafortunadamente tienen la misión (muy probablemente desagradable) de cobrar los mismos.

Algunas de las referencias más antiguas, podemos encontrarlas en la Biblia, en la misma, en diversos pasajes tanto del antiguo como del nuevo testamento el recaudador de impuestos, a veces denominado como publicano es considerado como un individuo rechazado por la generalidad y con la triste fortuna de desempeñar un trabajo impuro. Con mayor desdén se trata a quien recauda impuestos para Roma, quizá sobre todo, por la opinión que tenían los judíos en relación a que los romanos eran un pueblo impuro que sometía al “pueblo elegido”.

Otro caso que merece la pena mencionar es el que se menciona en diversas sagas de la literatura escandinava. Como ejemplo quiero citar la historia de STORKKOEDER, mítico héroe vikingo el cual, estando herido, y al ofrecerse un hombre a prestarle ayuda, al enterarse que el oficio del individuo era recaudador de impuestos, olvidando sus heridas arremete contra éste por tener “un despreciable e indigno oficio”.

En la historia de Francia en la Edad Media, se refieren relatos sobre las constantes invasiones de los barbaros, las incursiones de bandidos y las constantes guerras entre señores feudales. Estos últimos, si bien tenían la prerrogativa de cobrar impuestos en sus tierras preferían, gozar de sus impuestos pero “evitara toda costa ver, oír y tocar a los recaudadores y alguaciles de impuestos, por ser buitres entre los hombres”.

En una época más reciente, encontramos frases como:

"En este mundo no hay nada cierto, excepto la muerte y los impuestos." deBenjamín Franklin o incluso Albert Einstein quien al referirse al respecto dijo: "Lo más difícil de comprender en el mundo es el impuesto sobre la renta", sin duda no hacia referencia al cálculo sino al motivo de la existencia del mismo.

A mi en lo particular, me causa hilaridad el que se pretenda mostrar en distintos medios de comunicación el que los impuestos y su recaudación sean una noble tarea; no discuto en modo alguno la obligación que tenemos de contribuir por el beneficio de nuestro país, pero si considero que no ha cambiado mucho el panorama desde hace años al respecto de que los que cobran impuestos “viven” de lo que producen los demás. En nuestro país, la Secretaria de Hacienda es con toda probabilidad una de las dependencias más costosas y que se costea precisamente de los mismos impuestos.
Hablando de ello, la mencionada secretaria de Estado no solo debería vigilar el pago de impuestos y su recaudación, también debería tener injerencia en la administración de los mismos y en su correcto uso y aplicación. Con frecuencia los impuestos (independientemente de denominación y concepto) son en ocasiones excesivos si los comparamos con los beneficios reales que espera (y merece) el ciudadano común. Para muestra un botón: en el Régimen de Pequeños Contribuyentes (que ha sido trasladado a los estados), al menos en Michoacán, aparece una taza muy interesante. Si un contribuyente genera ganancias bimestrales de entre $0,00 y $13,000 se pagan $ 151, 000. Me gustaría saber dos cosas: La primera ¿En qué lugar del mundo se considera justicia el que un individuo o asociación no genera ganancias ($ 0.00) y debe pagar por ello? En segundo lugar ¿Nuestros Tesoreros Estatales de todo México y nuestro Secretario de Hacienda podrían vivir con $ 13, 000 bimestrales (menos $ 151.00)? Lo anterior sin contar el despilfarro demagógico de recursos (IFE), las altas cifras de inseguridad, los excesivos e injustificados sueldos de funcionarios públicos, los excesos de los “democráticos maestros” y tantos problemas que se supone que nuestro impuestos debería resolver. En muchos países, cada centavo de impuesto reditúa a quien lo paga mucho más, por ello no existe tanta morosidad ni queja; pero aquí, nuestras autoridades (quizá las mejor pagadas del mundo) se empeñan en vivir bien a costa de los impuestos que pagan los demás.

No cabe duda, la literatura enseña mucho, y las cosas no han cambiado bastante. Me considero un ser humano sencillo y honorable, quizá por ello aún elevo pegarías todos los días para que el Creador me libre de tener en mi familia…un recaudador de impuestos.